El Instituto Gestor de los Beneficios y Prestaciones Sociales de los Veteranos y Excombatientes (INABVE) realizó la distribución de 125 sillas de ruedas especializadas, como parte de un esfuerzo por elevar notablemente la calidad de vida de los beneficiarios en situaciones vulnerables. Esta entrega, que cuesta alrededor de medio millón de dólares, incluye dispositivos personalizados de acuerdo a las necesidades físicas específicas de cada usuario.
Estas sillas de ruedas han sido confeccionadas con especificaciones técnicas ajustadas a las condiciones individuales de los excombatientes y veteranos, un grupo poblacional que presenta una alta incidencia de discapacidades físicas a causa de lesiones sufridas durante el conflicto armado o debido a condiciones de salud relacionadas con el envejecimiento. Según el presidente del INABVE, el proceso de adquisición respondió a criterios médicos, ergonómicos y técnicos que garantizan un mayor confort, movilidad y funcionalidad para quienes las recibirán.
La ceremonia formal de entrega tuvo lugar en el recinto del instituto, contando con la presencia de delegados de grupos de veteranos y médicos especializados. En el transcurso del acto, se subrayó que cada silla fue examinada y ajustada previamente, considerando aspectos como el peso, altura, tipo de discapacidad y nivel de movilidad del beneficiario. Esta adaptación tiene como objetivo no solo potenciar la independencia de los usuarios, sino también evitar problemas de salud causados por el uso de equipos inadecuados.
El procedimiento para elegir a los receptores se efectuó luego de una valoración técnica y médica que comprendió visitas a los hogares, consultas con fisioterapeutas y ortopedistas, además de la creación de un expediente médico personal. El instituto afirmó que la provisión de estas sillas es parte de una política más extensa de atención completa, que incluye no solo la entrega de materiales, sino también el seguimiento médico y social de los veteranos.
Este proyecto también incluyó el acompañamiento de personal capacitado para instruir a los beneficiarios en el uso correcto de las sillas, así como para realizar ajustes posteriores si fueran necesarios. La intención es evitar el abandono del equipo por falta de adaptación o dificultad en el manejo, un problema recurrente en otros programas de asistencia técnica anteriores.
Además del impacto inmediato en la movilidad de los veteranos, las autoridades del INABVE señalaron que esta inversión representa un compromiso con la dignidad y los derechos de una población que ha sido históricamente postergada. Destacaron que se trata de una respuesta concreta a demandas planteadas durante años por organizaciones que representan a excombatientes y que habían señalado deficiencias en el acceso a servicios de salud y equipamiento médico especializado.
El presupuesto institucional, que había sido aprobado por las autoridades pertinentes, fue la fuente del financiamiento para esta adquisición. El costo medio de cada silla se calcula en aproximadamente 4.000 dólares, incluyendo la producción a medida, los componentes especializados y el transporte. Aunque representa una inversión importante, el INABVE la defendió basándose en el impacto directo y duradero que tendrá en la vida de cada persona beneficiaria.
Los receptores expresaron su contento por la donación, subrayando que estas sillas mejorarán su calidad de vida, facilitarán su desplazamiento diario y les proporcionarán más autonomía, tanto en casa como en tareas comunitarias. En numerosos testimonios se resaltó que la personalización del equipo hace una distinción en comparación con proyectos anteriores, en los que se entregaban modelos genéricos que no siempre satisfacían las necesidades físicas particulares de cada individuo.
El INABVE informó que este proyecto tendrá continuidad en los próximos meses, con la meta de llegar a un mayor número de veteranos y excombatientes que presentan movilidad reducida. Para ello, se contempla la realización de nuevos censos, la actualización de datos médicos y la coordinación con instituciones de salud para garantizar una atención adecuada.
La iniciativa se enmarca dentro de un plan más amplio de fortalecimiento institucional y de dignificación de los derechos de los excombatientes, el cual incluye programas de salud mental, atención médica integral, asistencia económica y proyectos productivos. Con esta entrega, el INABVE reafirma su compromiso de acompañar y apoyar a quienes entregaron años de su vida al servicio del país, garantizando condiciones más dignas para su presente y su futuro.

